Desde que John Dewey en 1910 publicó su libro “Cómo
pensamos” hasta ahora, no se pudo haber imaginado la importancia de su trabajo
en el entorno educativo actual. Ese aprender haciendo, el cual se traduce en un
aprendizaje activo, que centra en la experimentación y la demostración de hipótesis
su mayor fortaleza, para el estudiante. Pues de la mano con el aprendizaje
significativo, el proceso de enseñanza y aprendizaje se ve reforzado.
En el caso de los
entornos de aprendizaje a través del uso de las tecnologías de la información y
la comunicación, el aprender haciendo se revitaliza, debido a que esa dicotomía
de teoría y práctica se fusionan a través de los entornos virtuales de
aprendizaje, lo cual facilita una cantidad de contextos, vivencias e
información que contribuirán con el proceso de aprendizaje, asegurando que el
estudiante aproveche al máximo cada una de sus interacciones.

No hay comentarios:
Publicar un comentario